Acceso físico
Puertas, pisos y más
Casos
Escenario 1: Judy, el salón y la rampa
Judy, una madre joven, está orgullosa de abrir su propia peluquería, un sueño de toda su vida. A medida que avanza en el proceso de renovación del salón y realiza las mejoras requeridas por el departamento de cumplimiento de códigos de la ciudad, se sorprende al descubrir que necesita proporcionar una entrada accesible (actualmente hay dos escalones para ingresar al salón). Judy no está contenta de tener que pagar para instalar una rampa y piensa que esto es un gasto innecesario, ya que no cree que ninguno de sus clientes tenga problemas con los escalones. Judy asume que incluir una rampa es solo un "requisito más" para poder abrir el salón.
Piénselo. ¿Qué debe suceder?
Judy obtiene algunas cotizaciones y manda instalar la rampa, asegurándose de que cumpla con los Estándares de la ADA. El día después de completar el trabajo, Judy se da cuenta de lo fácil que es entrar al salón con su hija en un cochecito.
Aproximadamente una semana después, Judy recibe la llamada de una persona que quiere programar citas para arreglar el cabello para una boda en un salón accesible. Esto se debe a que la madre de la novia usa una silla de ruedas y la novia quiere que ella, sus damas de honor y su madre se peinen y maquillen juntas. Judy está muy orgullosa de decir "¡Sí, el salón es accesible!" Llega la comitiva nupcial y Judy está en su elemento, peinando y maquillando.
Cuando Judy está terminando esa noche, llega un repartidor con cajas de champú y suministros. Judy se da cuenta de que el repartidor sube un carrito por la rampa para llevar las cajas al salón.
La conclusión
Judy no se percató entonces, pero ahora sí lo nota, de que instalar la rampa fue dinero bien invertido. Un negocio accesible beneficia a todos; incluso las personas sin discapacidades obvias pueden tener necesidades que se satisfacen mejor con un entorno más accesible. El valor de la accesibilidad no es solo para sus clientes (con y sin discapacidades), ¡también beneficia a su personal y sus resultados!
Escenario 2: David, el médico y la puerta misteriosa
David, que es ciego y usa un bastón, llega a un pequeño edificio médico para ver a un médico para una consulta inicial. Cuando David llega al edificio, localiza fácilmente el ascensor y llega al segundo piso donde le dijeron que se encuentra la oficina cuando reservó la cita. Sin embargo, una vez que sale del ascensor, David se da cuenta de que los letreros en las puertas a lo largo del pasillo no tienen caracteres en braille. Al final del pasillo, descubre una puerta frente a él, luego una a su izquierda y otra a su derecha, probablemente para diferentes consultorios médicos. David no tiene idea de qué puerta conduce a la oficina a la que está tratando de llegar, porque no hay señalización accesible.
Piénselo. ¿Qué debe suceder?
Para que las personas que son ciegas identifiquen áreas como oficinas, se requiere señalización accesible con braille y letras pronunciadas con alto relieve. Cada consultorio a lo largo de este pasillo debe tener esta señalización para que los pacientes que son ciegos puedan encontrar de manera fácil y segura el consultorio correcto de forma independiente. David menciona esto a la recepcionista cuando se registra, y ella comparte que nunca pensó en esto antes, pero le hará saber a la gerencia que esto debe abordarse rápidamente.
La conclusión
No olvide que la accesibilidad no se trata solo de garantizar el acceso de las personas con discapacidades de movilidad. Las personas que son ciegas deben tener el mismo acceso a su negocio, y ofrecer señalización accesible es esencial para permitirles hacerlo de forma independiente. Proporcionar esta señalización también demuestra que se ha tomado el tiempo para pensar de manera inclusiva en todas las necesidades de sus visitantes.
Los escenarios, incluidos todos los nombres, personajes e incidentes descritos en esta página, son ficticios. No se pretende ni se debe inferir ninguna identificación con personas reales (vivas o fallecidas), lugares, edificios o productos.